viernes, 16 de enero de 2009

¿EL OFICIO MÁS VIEJO DEL MUNDO?

Cada vez que oigo esta frase se me revuelve el estómago. Tengo una curiosidad inmensa por saber quién fue el primer indocumentado que dijo esto, quién fue la primera persona en afirmar que, el hombre (bueno, no, la mujer) antes de cultivar la tierra, alimentar a las crías y cazar, se dedicó a prestar servicios sexuales. Menuda estupidez.

Claro que, si aceptamos que se trata de un oficio, podríamos intentar comprender, más o menos, que los presos de la cárcel de Picassent recibieran esta Navidad un show con stripper como regalito de Reyes. Es importante que los internos aprendan los oficios, qué duda cabe.

Está de moda promover el reconocimiento del sexo por precio como una profesión. Son manadas los que defienden que la mujer que ejerce libre debe considerarse profesional desde el punto de vista legal. Por supuesto, hablan con la boquita pequeña del resto, de las que sufren explotación, esclavitud y maltrato, lo que pase con esas, no lo tienen tan claro, sobre todo porque para acabar con este gravísimo y doloroso problema, no bastan sus simples y torpes argumentos tipo "el que quiera que lo haga si no hace daño a alguien", ¡¡¡¿eh?!!!. .

Se afirma que es algo necesario, como el alimento, el agua o el techo (yo creo que podría añadirse hasta como derecho fundamental del hombre: el acceso a una mujer totalmente complaciente/disponible o prostituta); y más esencial ahora dado que, según parece, las chicas de hoy en día son muy difíciles de conquistar, esto es, que te las trabajas tres horas, la invitas a cenar y al cine, le calientas la oreja y, con todo, no tienes asegurado el café. Madre mía, qué injusticia, qué sufrimiento, qué agonía.

¡Pero qué cosa más tonta! con lo avanzada que está la industria y la técnica del sexo en lata, en latex, en todo!. Criatura mía, si quieres sexo sin preguntas, sin excusas, sin dolores de cabeza, sin gastos, sin aburridas comedias románticas, sin charlas eternas, sin compromisos, sin sentimientos, sin amor... ¡hijo, por Dios, ahorra para una muñequita del amor y santas pascuas!

Ya hablando en serio, a los que abogan su reconocimiento como oficio cotizable, les apoyo firmemente, es más, he pensado en el tema y creo que colegios e institutos (incluso guarderías) deberían adaptar sus planes de estudios y orientación profesional de cara a confeccionar una licenciatura en prostitución, tocándose en ella todas las artes sexuales conocidas y por conocer (sexo anal, vaginal y oral, lésbico, orgías, zoofilía, necrofília, sadomaso...)

Y todo ello, como digo, desde los primeros años de escolarización, potenciando y desarrollando al máximo las cualidades innatas de la mujer... ¿y del hombre...?, ¿o no es necesario que el hombre también se capacite?... no, lo digo siguiendo esa repugnante y repetida frasesita: "... es que los hombres... son diferentes... ellos no pueden evitarlo...",...claro, como son idiotas, ¿no?. Encima, a todos los creen animales, qué bien.

Por mi parte, desde ahora mismo, voy a promover la profesión entre mis conocidas, hermanas, cuñadas, amigas... lástima que yo no sirvo porque, como está mandao y todos sabéis, las que no aceptamos la prostitución como algo normal somos todas unas mojigatas, retraídas y beatas que no ven el sexo con naturalidad, por lo que no somos candidatas aptas para el oficio, claro.

Las empresas jugueteras de Alicante podrían comercializar productos encaminados a que las mujeres, desde pequeñitas, practicaran dar placer al hombre y, sobre todo, a prestarlo inmediatamente y sin preguntas, dado que, según parece es lo más importante, no sea que se nos atrofíen los cerebros de nuestros políticos, banqueros, economistas, periodistas y abogados.

A las mocitas en edad casadera, digo, copulera, en lugar del ajuar doméstico, con ropa de hogar, se le prepararía un ajuar complaciente, armado con lencería fina, botas altas, látigos, vibradores y toda clase de accesorios útiles al oficio.

Entonces, podríamos llenarnos de orgullo y preguntar a nuestra hija, hermana pequeña o sobrina:

"Nena, linda, ¡pero qué guapa te estás poniendo!... bueno, y tú ¿qué quieres ser de mayor?"

A lo que la niña, resuelta, dispuesta a hacerse millonaria chupando miembros y haciendo feliz a los hombres que lo precisen, respondería:

"Yo quiero ser ramera, con web y línea de lencería propia".

7 comentarios:

MaRía dijo...

Cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero qué razón tienes en algunas cosas que dices...

Pásate por mi blog y lee la última entrada :)

Chocolatecontrocitos dijo...

Ahí está el tema... somos libres peroooooooooooo... algunas cosas son increíbles, inadmisibles, la leche, vemos.

Besitos.

Mª Ángeles dijo...

Me ha gustado esta entrada y me he tomado la libertad de escribirte este comentario.
Tienes razón en todo, parece hoy en día que quien no es un obseso del sexo (de todos los tipos, formas y posturas) es un raro que no merece ser tenido en consideración.
Me parece muy buena la crítica que has hecho.
Te invito a mis blogs y te mando un saludo.

Chocolatecontrocitos dijo...

Muchas gracias por tu mensaje. Me alegra que estés de acuerdo conmigo (¡ya somos más!).

Paso por tus blogs en cuanto tenga un momentín.

Saluditos.

Adela dijo...

Muy bueno. Lástima que no se escuchen más voces iguales. Me recordaste los versos de Sor Juana Inés:
Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón
sin ver que son la ocasión
de lo mismo que culpáis.

(lo copie de memoria, perdonen si fallo en algo) Lo que quiero decir es que nunca se acusa al hombre, como bien dices en tu post, total, ellos, los pobres, qué van a entender.
Saludos,
ADE
http://milibreria.worpress.com

estodevivir dijo...

Una vez leí en un artículo humorístico que los hombres nacen con una cabeza y un pene, pero sin sangre suficiente para que funcionen los dos a la vez. Y realmente es así en muchísimos casos... muy buena entrada y trata un tema que no se menciona casi nunca.

elisaadriana dijo...

Me gusta que, como siempre, ironices y lleves al extremo esta cuestión, porque es una problemática en la que incide mucho la cuestión de la moral y la cuestión de la educación de la sociedad actual.

Yo estoy a favor de que se "regule" el tema de los locales de prostitución. Y no me molesta que haya chicas que se prostituyan por gusto. Me da pena que las haya vendiendo sexo por necesidad, por haber nacido ya "predestinadas" por su entorno más cercano, las toxicómanas que lo hacen para drogarse y las que más horror me producen son las que vinieron pagando un precio para entrar en España y que ahora pagan a base de servicios sexuales a pie de carretera, prefiriendo esta situacion a la que tenian en su propio pais de origen...
Lo que no puede permitirse es esto que hemos visto en las noticias, de que los servicios se presten en plena calle, a los ojos de todos... Pues si empezamos a cubrir nuestras necesidades básicas al aire, al lado de academias deportivas, en los arcenes y en los parques... ¿no estamos dando un paso atrás en nuestra evolución? ¿Qué es entonces lo que nos diferencia de los animales?
Y sobre lo de convertir la prostitución en una categoría profesional...Hombre, yo más bien la incluiría ya en alguna de las que existen, como "animador" o algo así...
La pena es que por un tema "moral" y de prejuicios al final, no se resuelve el problema de fondo: mientras haya mujeres en las carreteras y en las esquinas esperando a que pase un coche para lo que todos sabemos, habrá chulazos alrededor, mal ambiente, delincuencia y problemas de convivencia social.
La libertad de vender el cuerpo no puede disminuir ni mermar la libertad de los demás, de querer unas calles seguras, la libertad de poder elegir si queremos o no presenciar una felación frente a nuestro lugar de trabajo o frente a nuestras popias casas(lo digo por mucha gente que vive cerca o trabaja en polígonos industriales).
Pero bueno, visto que ya la gente no solamente orina, escupe y vomita en las aceras de cualquier calle a cualquier hora, sino que también ya se desahoga sexualmente en cualquier espacio público, lo próximo será defecar en las alcantarillas, depilarnos las axilas o vete a saber qué sentados en un banquito del parque, pegar los mocos a las farolas...