domingo, 12 de octubre de 2008

BUENO, PRESIDENTE, ¿HAY CRISIS O NO HAY CRISIS?

Son las nueve de la mañana. Llega al mercado Mari o cualquier Menganita o Fulanito, del gremio de los/las que hacen la compra (¡presente!).

Mari (...) se dirige al puesto del Sr./Sra. Pescadero/a y pregunta a gritos: "Bueno, Manolo, ¿me tienes el congrio o no me tienes el congrio?".

Manolo (...) se queda como alelao, baja la mirada y le cuenta la milonga del siglo: "Ay, Mari, pues te lo dije la semana pasada pero Mari, que no ha podido ser, lo siento, ha habido un temporal muy fuerte y no me lo han traído... oye, pero que sí que tengo aquí un salmoncito y una sardinita muy apañada..."

Mari (...) está contrariada pero sobre todo enfadada. Manolo (...) le dijo que se lo traería y ella ya tenía la receta lista.¡Lechugas! Manolo (...) se lo prometió, se lo juró y se lo perjuró: "María, despreocúpate, no le des más vueltas, que la semana que viene yo te traigo el congrío, mujer. Mírame a los ojos, no ves que soy sincero chiquilla, créeme...", así lo recordaba ella.

"Pero Manolo (...) me dijiste y me repetiste que me lo traerías. Hay que ver lo que hay que ver... que podía habérselo encargado a Antoñito, el de la esquina, que lo tenía ya casi reservado..."

Así se encontró María (...), sin un tristre congrio que llevar al plato.

"Uhmmmm, ¿congrio? ¿qué congrio?", murmuró Manolo, "yo nunca dije que traería congrio..."

LEYENDA: CONGRIO=NO CRISIS